Si visitas el refugio de las mariposas monarcas hay unas cuantas reglas para protegerlas:

Está prohibido
  1. Cazar, capturar o colectar cualquier especie de fauna silvestre, así como cortar arboles o plantas.
  2. Arrojar contaminantes al aire, agua o suelo.
  3. Prender fuego y fumar.
  4. Salir de los senderos marcados para los recorridos turísticos.
  5. Ingerir alimenlos y bebidas dentro de la reserva.
  6. Tocar, pisar y arrojarles piedras u objetos a las mariposas.

Migración


Para los mexicanos, la historia anual de la migración de las mariposas monarcas empieza hacia octubre o noviembre, cuando se empiezan a ver grupos de mariposas posándose sobre los oyameles (Abies religiosa) de las montañas del occidente del estado de México y el oriente del estado de Michoacán, y en algunas zonas de las costas del Golfo de California.



A diferencia de la mayoría de otros insectos de climas templados, las mariposas monarcas no pueden sobrevivir un invierno largo y frío. En lugar de ello, pasan el invierno en sitios de congregación. Las monarcas que habitan en el oeste de las Montañas Rocosas, viajan hacia grupos pequeños de árboles localizados en la costa del Golfo de California. Las monarcas del este, por el contrario, vuelan aún más al sur, hasta los bosques altos de las montañas de México.

La migración de las monarcas es dirigida por cambios estacionales. La longitud del día y cambios en la temperatura, influyen en su movimiento.

En todo el mundo no existe otra mariposa que migre como lo hacen las monarcas de Norte América. Pueden viajar más de cinco mil kilómetros, que es mucho más lejos de lo que lo hacen otras mariposas tropicales. Son las únicas mariposas que realizan esta larga migración de ida y vuelta una vez al año. Sorprendentemente, vuelan en masas hacia los mismos sitios de congregación e incluso, a los mismos árboles. Su migración es mucho más del tipo que se esperaría de las aves o ballenas. Sin embargo, a diferencia tanto de aves como de ballenas, los individuos realizan el viaje redondo sólo una vez. Son sus bisnietos los que regresan al sur el siguiente otoño.

Hola!!

Aqui os dejo un articulo que me ha parecido interesante en esta página:

http://www.eduardpunset.es/2531/general/deberiamos-ser-mas-como-las-mariposas-monarca


Y esta foto en la que se puede admirar como algo tan pequeño puede ser tan grande.

Foto


Bueno, hoy solamente os dejo esta foto de una mariposa monarca.

Santuario

Aqui os dejo un video donde podéis observar el santuario de las mariposas monarcas, el cual espero visitar algun dia. Deseo que os guste.

http://www.youtube.com/watch?v=FHMSvcheqFk

Depredadores

LOS COMEMARIPOSAS

A pesar de sus poderosas defensas, algunos depredadores se las han ingeniado para comer mariposas “condimentadas” con toxinas. Los principales devoradores de mariposas en los sitios de hibernación son las calandrias o bolseros (Icterus parisorum e I. abeillei) y el pico grueso tigrillo (Pheuticus melanocephalus). Las calandrias extraen los músculos del tórax y las grasas abdominales de las Monarca sin comerse la cutícula, en donde se encuentran más concentradas las sustancias tóxicas. En cambio los pico grueso tigrillo se comen toda la enchilada. Los ratones de orejas negras (Peromyscus melanotis) también se han adaptado a la comida “condimentada” que representan las Monarca. Aunque estas sustancias químicas son tóxicas cuando se han inyectado a los ratones, no son dañinas cuando se las comen. Es posible que la concentración de toxinas en las mariposas disminuya después de su largo vuelo desde Estados Unidos y Canadá hasta México.

Las mariposas adultas reproductivas viven de cuatro a cinco semanas. Sin
embargo, una de las maravillas de la mariposa Monarca es la producción
de la “generación Matusalén”. Cuando se acerca el otoño en los sitios de
donde provienen las mariposas migratorias, nace una generación especial.
Estas mariposas no son iguales a sus ancestros. A diferencia de sus padres,
abuelos, bisabuelos y tatarabuelos que tuvieron vidas efímeras de unas
semanas o hasta un mes, las mariposas migratorias vivirán hasta siete u ocho
meses. Si los humanos viviéramos un promedio de 75 años, equivaldría a
que nuestros hijos ¡vivieran 525 años!
Esta generación efectúa la increíble proeza de volar desde Canadá y los
Estados Unidos hasta el centro de México y de regreso. Una vez de vuelta
en los Estados Unidos, el viaje continúa como una carrera de relevos. Los
descendientes, de corta vida (cuatro a cinco semanas), continúan el viaje
hacia el norte en varias generaciones.

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